El viaje hacia Ítaca
Pues si hay que hablar de Lost, se habla, ¡qué coño! Si ahora voy y me suelto con lo de Lost pasará a la historia como fenómeno socio-televisivo, seguramente comenzaréis a abuchearme. Lo entiendo, de verdad, yo también me odio cuando me pongo tele-profunda, pero es que me llena de orgullo y emoción vivir el fenómeno Lost en primera persona (Lospíritu, me gusta llamarle). Bueno, digamos que más bien en segunda persona, ya que en primera persona supondría estar en la isla con Jack, dios de las antorchas y señor de los cocoteros. Por suerte o por desgracia (aún no
Quiero más!