De garrulismos y beatificaciones
La semana pasada nuestra amada televisión nacional alcanzó las más altas cotas de bizarrismo y grandeza al mismo tiempo. Por supuesto gran parte de esta película se desarrolló en el plató del Sálvame. No soy capaz de expresar mi fascinación por este programa. Claro que el programa hace uso de la casquería barata y bla-bla-bla y telebasura y no-se-qué pero, ¡qué grande que es, narices! Hay que admitir que Jorge Javier Vázquez ha digi-evolucionado hasta convertirse en un presentador brutal. Un presentador de lo suyo que sabe perfectamente lo que hace. O sea, que el sabe que lo que trata
Quiero más!