Welcome back Mr. Robinson

Alan Dale

Me repito más que Jesús Vázquez en sus mejores tiempos

Hasta en la sopa. Este hombre aparece hasta en la sopa. Cuando menos te lo esperas, ya sea viendo un fresh new episode o tirando de archivo, vas y te lo encuentras. Ala, de repente. Patapám. Y piensas, ahí va otra vez el padre de Jason Donovan (advertencia, no hagáis clic si sois fácilmente impresionables). Y es que por mucho que Alan Dale se las dé ahora de papi Widmore, el hombre casi nació en el número 26 de la calle Ramsay. Era Jim Robinson, ese padre australiano que aguantó estoicamente las perrerías que esas malas personas llamadas guionistas de culebrones le plantaron en las narices, en especial tener a Jason Donovan como hijo.

Neighbours

Al final a la criatura le dio un pasmo. El fin más lógico, que con el trajín que llevaba el hombre no era para menos. Asi que Dale se largó a las Américas y empezó a picotear: que si un ER por aquí, un The Practice por allá, un The West Wing para no ser menos, algo de JAG, un poquito más de X-Files, otro algo de Star Trek Nemesis (que hay que probarlo todo), una pizca de E-Ring y un bastante de vicepresidente en 24.

Luego el hombre aterrizó en The O.C. y allí se lo quedaron un tiempo. Pero todos sabemos que las lealtades son flexibles y, no nos engañemos, convertirse de repente en papi Widmore y en papi Meade es casi casi el paraíso del secundario errante. Venga, y encima lo combina con un entremés de Torchwood. Como también aparezca en Galactica me estampo su cara en una camiseta.

El tío tiene encanto, eso es innegable. Se da ese aire de madurito sofisticado que resulta ideal para papeles de hombres poderosos, en muchas ocasiones fríos y chungos. Pero, en serio ¿es que solamente tienen a este? No es que quiera defender el producto nacional, dios me libre, pero cuando esto pasa por aquí nos entra diarrea de tanto cagarnos en la burra. Nada, ahí lo dejo.

Espera, ¿que también es el Rey Arturo en Spamalot además de salir en la última de Indiana Jones? Por dios, que alguien me presente a su agente.