Amor Secundario

Bromance

Los últimos acontecimientos en How I met your mother, me han hecho pensar en el fenómeno que se da en muchas series cuando las historias amorosas de los personajes secundarios te empiezan a interesar más que las de los personajes principales. Pues, a pesar de que Ted es el eje central de la serie, para algo él es el narrador de la historia, y llevamos cuatro temporadas intentando saber quién diantre es la madre de las criaturas, poco a poco trama que ha ido captando la atención de los espectadores es la tensión sexual que hay entre Barney Stinson y Robin Scherbatsky.

Está claro que es muy difícil mantener durante muchos episodios la tensión sexual entre dos personajes sin aburrir al personal y que también es muy difícil recuperar el ritmo una vez se ha resuelto esa tensión. Un ejemplo es el caso de Ross y Rachel en Friends, pareja central en una trama de 10 temporadas que sufrió tantos altibajos como el interés de los espectadores, quienes acabaron prestándole más atención a la química entre Monica y Chandler o a la super pareja de Phoebe y Mike. Otro ejemplo más actual sería el de Gossip Girl, cuya pareja protagonista son Dan y Serena, pero que han cortado tantas veces que uno ya ni se preocupa por ellos porque sabe que tarde o temprano volverán a estar juntos. Ese sopor romántico ha hecho que la relación amorosa que realmente preocupa al fan de Gossip Girl sea la de Chuck y Blair, una relación tan atormentada como sus protagonistas, que han llevado sobre sus espaldas el peso de esta segunda temporada.

Booth y Brennan en Bones son el ejemplo de una tensión sexual bien llevada, y como herederos televisivos de Mulder y Scully, esperemos que esos rumores de que quizá se les vea juntos en la cama, no les lleve a una precipitada resolución de su historia amorosa como pasó en Expediente X. Algo similar pasó en Luz de Luna, pues hacer que David y Maddie se enrollasen demasiado pronto (y que Bruce Willis y Cybill Shepperd se odiasen a muerte), llevó a que el espectador se acabase encariñando más del amor surgido entre la señorita Topisto y Herbert Viola.

Otro factor de riesgo, pues el la química entre los personajes, pues los guionistas pueden esforzarse mucho en escribir la relación amorosa perfecta y que los actores sean incapaces de encender esa chispa en la pantalla. Un caso reciente es el de los aburridísimos Michael Scofield y Sara Tancredi en Prison Break, de quienes nunca me creí que se pudiesen enamorar, por eso me supo mucho peor la pérdida de Lincoln Burrows cuando en la primera temporada le mataron a su amada Veronica Donovan (aunque Robin Tunney la presidenta del club de las sosas). Del mismo modo estoy segura que la loca de Teri Hatcher se cree la protagonista absoluta de Mujeres Desesperadas, pero tanto ella como sus amores me la traen al fresco, así que me interesa mucho más cualquier nimiedad romántica que pueda ocurrirles a Lynette o a Bree.

En la fallecida Dirty Sexy Money, por mucho que amemos a Peter Krausse, yo era incapaz de preocuparme por las dudas amorosas de Nick George y la carap?pel de su mujer. Cuando los guionistas se dieron cuenta empezaron a darle mucha más relevancia a los ligues de Karen, Jeremy o hasta el cura Brian. Lo mismo ha pasado en Como conocí a vuestra madre con la búsqueda y captura de la futura mujer de Ted. Puesto que a mi Ted, a diferencia de muchas malas lenguas, me cae bien, sé que el hecho de que la atención amoril del espectador se haya trasladado a otros personajes, no es culpa del actor, si no de lo larga que es su búsqueda. Hasta la CBS se ha dado cuenta de que a lo que la gente realmente le preocupa ahora es si el amor entre Barney y Robin es posible. De ahí este video promocional que se han currado.